Hay decisiones que se toman alrededor de una mesa. Y otras mucho más importantes que nacen lejos de ella. Después de compartir un recorrido de golf. Tras una mañana de entrenamiento. Durante una conversación caminando entre pinos. O mientras un equipo celebra haber superado un reto común frente al Mediterráneo. Porque cuando desaparece la presión de la oficina, aparecen las ideas. Y cuando las personas conectan de verdad, también lo hacen las empresas. Cada vez más compañías han comprendido que las relaciones profesionales no siempre se fortalecen entre cuatro paredes. La confianza, la creatividad y la colaboración encuentran un terreno ...